Gamificación

El uso de técnicas, elementos y dinámicas propias de los juegos en actividades no recreativas con el fin de potenciar la motivación, mejorar la productividad, o alcanzar un objetivo concreto.

Wikipedia, 2018

La gamificación en el aula está de moda y es fácil entender por qué. Tiene la capacidad de conseguir que el aprendizaje sea tan adictivo como un videojuego y que los alumnos pasen horas explorando voluntariamente distintos temas.

Existen numerosas técnicas y elementos que podemos aplicar… Al fin y al cabo llevamos casi dos siglos investigando y perfeccionando el ocio (los deportes, los juegos de mesa, los videojuegos…).

Sin embargo, como pasa con los videojuegos, diseñar una experiencia divertida, adictiva o exitosa no es solo cuestión de aplicar una serie de técnicas. Es necesario hacer una buena planificación.

Papel y bolígrafo para comenzar a planificar la estrategia de gamificación
¿Quieres aplicar la gamificación en tus clases pero no sabes por dónde empezar? Coge papel y boli y sigue estos pasos

Fase 1. Pon unos objetivos claros y define cómo los vas a medir

Lo primero que debemos hacer cuando queremos probar una nueva metodología docente es definir nuestros objetivos.

Aunque ya tengas ciertos objetivos en mente, ponerlos por escrito es importante para refinarlos y acordarnos de ellos en el futuro.

Por ejemplo, tus objetivos pueden ser:

Si puedes, te recomendamos que hagas una medición previa para saber tu punto de partida.

Fase 2. Familiarízate con las distintas técnicas de gamificación

Lee libros o artículos que expliquen distintas técnicas de gamificación y preocúpate por entender las ventajas y características de cada técnica.

Nuestros libros favoritos sobre gamificación son:

Desafortunadamente, los mejores recursos sobre el tema no están traducidos al español, pero en este blog publicaremos guías y artículos sobre gamificación con cierta frecuencia y puedes suscribirte en este enlace para recibirlos cada mes en tu correo.

Fase 3. Sé transparente con las reglas del juego

¿Podrías jugar a un juego de mesa con reglas vagas o contradictorias? ¿Intentarías jugar si el manual fuese de 40 páginas?

Para algunos fans de los juegos, esto representa un reto. Mientras tanto, a la mayoría de humanos nos gusta jugar a juegos sencillos de aprender y en los que tengamos posibilidades de ganar.

Juego de dianas y aciertos
La gamificación solo funciona cuando tiene reglas claras y concisas. La originalidad da puntos extra, pero solo si lo anterior se cumple.

Fase 4. Sigue de cerca la experiencia y prepárate para corregir el rumbo

Cualquier diseñador profesional de juegos sabe que para pasar de la idea al mercado hacen falta muchas pruebas e iteraciones.

Nada se hace bien a la primera. Hay que perder el miedo a probar la primera versión, limar las asperezas y repetir el ciclo.

Con el tiempo conseguirás cerrar los posibles vacíos legales (que los alumnos intentarán encontrar para burlar las reglas del juego) y equilibrar todas las variables para hacer que la experiencia sea la ideal.

Necesitarás estar monitorizando la experiencia continuamente y preparada para hacer los cambios que hagan falta.